Trescientas motos clásicas llenan el puerto en la concentración de otoño
La más antigua, de 1928, llegó rodando desde el pueblo de al lado.
Los organizadores tuvieron que habilitar un segundo aparcamiento a media mañana. Llegaron participantes de cinco provincias.
Hubo exhibición de restauración en directo y un concurso de elegancia que ganó una berlina de los años cincuenta con sidecar.
La concentración recauda para el comedor social del barrio: este año, más de cuatro mil euros.
Esta noticia es inventada. Al leerla, el CDP ha recibido una visita a Motor: mira el panel.